Marcas viales: significado de las líneas continuas y discontinuas, flechas y cebreados
- Una línea discontinua se atraviesa para girar o cambiar de carril, cediendo el paso; una continua no se atraviesa ni se pisa, salvo excepciones, y si separa los dos sentidos tampoco circulas por su izquierda.
- Con una continua pegada a una discontinua, solo cuenta la línea de tu lado.
- La línea de detención es continua y la de ceda el paso, discontinua. Saltarte un stop, un ceda el paso o un semáforo en rojo es grave: 200 euros y 4 puntos.
- En un cebreado no entras, y ante una cuadrícula no te metes en el cruce si vas a quedarte parado.
- Junto al bordillo, la línea amarilla discontinua prohíbe estacionar y la continua, parar y estacionar.
El detalle, con ejemplos, está justo debajo.
Una discontinua la puedes cruzar para girar o cambiar de carril; una continua, solo en los pocos casos que verás aquí.
¿Qué son las marcas viales y de qué color son?
Las marcas longitudinales van en la dirección del carril y ordenan tus movimientos. Las transversales cruzan uno o varios carriles e indican una obligación, una limitación o una prohibición antes de que las atravieses.
Las marcas viales son blancas, salvo casos concretos: en un tramo con obras, las nuevas son amarillas (las blancas anteriores que sigan valiendo pueden mantenerse), y también son amarillas, entre otras, las líneas que prohíben parar o estacionar.
¿Cuándo puedes atravesar una línea y cuándo no?
Vas por una carretera con un carril por sentido y la línea del centro cambia de aspecto. Estas son las habituales:

La discontinua te guía: no circulas sobre ella, salvo que el ancho del carril lo exija y la seguridad lo permita. Puedes atravesarla para girar o cambiar de carril, cediendo el paso al vehículo del carril que quieres ocupar. Las dobles discontinuas delimitan los carriles reversibles, cuyo sentido cambia según sus semáforos de carril u otros medios.
La continua no se atraviesa ni se pisa. Si separa los dos sentidos, tampoco circulas por su izquierda, y dos continuas paralelas valen como una. Hay excepciones: donde se interrumpe con trazos, la cruzas para girar hacia un acceso o desde él, y, entre otros casos, puedes adelantar sin peligro a un ciclista.
Si una continua va pegada a una discontinua, cuenta solo la línea de tu lado.

En el centro, la marca es discontinua de tu lado y continua del otro. ¿Qué línea cuenta?
¿Qué diferencia hay entre la línea de detención y la de ceda el paso?
Ante un cruce, un semáforo o un paso de peatones, líneas transversales cruzan tu carril:

La continua es la línea de detención. Ningún vehículo ni animal, ni su carga, debe sobrepasarla cuando hay que parar por:
- una señal de stop o un stop pintado;
- la señal de prohibido pasar sin detenerse;
- un paso de peatones marcado en el suelo;
- un semáforo o la señal de parada de un agente;
- un paso a nivel o un puente móvil.
Si desde donde te has detenido no ves lo suficiente, te detienes de nuevo donde veas, sin poner en peligro a nadie.
La discontinua es la línea de ceda el paso. Salvo circunstancias anormales que reduzcan la visibilidad, no la sobrepasas cuando tienes que ceder el paso, sea por una señal, por la flecha de giro de un semáforo, verde o ámbar intermitente, o por las normas de prioridad. Ante un ceda el paso, te detienes solo si es preciso.
Un stop o un ceda el paso pintados en el suelo valen como su señal vertical, pero solo para los carriles donde están.
Saltarte un stop, un ceda el paso o un semáforo en rojo es una infracción grave: 200 euros de multa y 4 puntos menos del permiso.
Ves una línea discontinua en tu carril antes de un cruce con ceda el paso y por la otra vía viene un coche. ¿Qué haces?
El paso de peatones se marca con bandas blancas paralelas al eje de la calzada, y el paso para ciclistas, con dos líneas transversales discontinuas y paralelas. En ambos debes dejar paso, y parar sobre ellos está prohibido. Si hay semáforo, esas dos líneas pueden marcar también el paso de peatones.
¿Qué te indican las flechas pintadas en tu carril?
Cada flecha te dice qué puedes o debes hacer desde su carril.

Si aparece en tu carril la flecha de fin de carril, ese carril termina pronto: te pasas al de al lado, hacia donde apunta, cediendo el paso a quien ya circula por él.
Si ves una flecha curvada hacia la derecha, es la flecha de retorno: anuncia una línea continua que prohíbe circular por su izquierda. Si no has empezado a adelantar, desistes; si ya has empezado, terminas cuanto antes.
En una glorieta donde cada carril de entrada lleva a unas salidas, la flecha de tu carril anuncia las que podrás tomar.
¿Puedes entrar en un cebreado o en una cuadrícula?

Una zona de franjas oblicuas paralelas, enmarcada por una línea continua, es un cebreado: no entras en ella, salvo que debas circular por el arcén.
La cuadrícula amarilla de un cruce te recuerda que no debes entrar, ni con el verde ni con prioridad, si es previsible que te quedes parado e impidas el paso al tráfico que cruza. Imagina que tienes el verde, pero la cola de delante no avanza: esperas antes del cruce hasta tener sitio para salir. Es una infracción grave.

¿Qué prohíben las líneas amarillas junto al bordillo?
Quieres dejar el coche junto al bordillo y ves una línea amarilla. Dos verbos: parar es inmovilizar el coche menos de dos minutos sin abandonarlo; si pasas de dos minutos o te vas, ya estacionas.

Si la línea es discontinua, no puedes estacionar en todo su recorrido, en el lado de la calzada donde está: dice lo mismo que la señal de estacionamiento prohibido. Si es continua, tampoco puedes parar, como con la señal de parada y estacionamiento prohibido. Y el zigzag marca un sitio reservado a un uso especial sin larga permanencia, como una parada de autobús, donde no se puede estacionar.
Quieres dejar el coche un rato junto a una línea amarilla discontinua. ¿Qué te dice la marca?
Mira también enfrente: si hasta el borde opuesto de la calzada, o una línea que no se puede atravesar, quedan menos de tres metros, o los demás no pueden pasar, no paras ni estacionas: es una infracción grave.
¿Qué advierten los dientes de dragón y otras marcas parecidas?
Hay marcas que no te ordenan ninguna maniobra, pero señalan un tramo con características especiales (trazado, entorno, usuarios vulnerables): adaptas la conducción y extremas la precaución.

Si ves una hilera de triángulos en el borde del carril, son dientes de dragón: te acercas a una travesía (el tramo de una carretera que atraviesa una población) o a una vía urbana, donde debes reducir la velocidad de forma sensible.
Si ves junto a las líneas del carril trazos oblicuos en V (líneas de borde quebradas), viene un paso de peatones o de ciclistas y bajas la velocidad; si ves un damero, un dibujo de cuadros, el tramo que llega, como una glorieta, es más arriesgado de lo que parece.
¿Quién puede ocupar el espacio avanza-bici de un semáforo?
Ante un semáforo puedes ver un espacio entre dos líneas continuas separadas 4 m, con dibujos de los vehículos que pueden entrar. Es el avanza-bici o avanza-motos: con el semáforo en rojo, solo pueden ocuparlo esos vehículos, como los ciclos (bicicletas y similares), los vehículos de movilidad personal (como un patinete eléctrico), las motocicletas o los ciclomotores.

Si estás detenido en un semáforo o en una retención, un ciclista puede rebasarte para colocarse allí.
Las tarjetas de repaso de abajo resumen qué te deja hacer cada marca y el test de entrenamiento comprueba que lo dominas.
Las señales de esta lecciónTu recordatorio de repaso: la forma y el significado, antes del test33

































Señales de tráfico españolas. Cada una se explica en su lección del capítulo 2 del temario.